Local
Situado en la cima de una sierra, en una propiedad perteneciente al señor José Francisco da Silva, este sitio está compuesto por un enorme bloque rocoso, donde, en su porción sur, se encuentran pinturas rupestres de tonalidad roja. El panel está formado por cuatro manos estampadas, cada una de 17 cm de longitud, y justo debajo, algunas manchas ilegibles. En la porción este, se encuentra una figura vaciada, con trazos finos, que mide 84 cm x 58 cm, recordando a una piel de animal estirada. Además de su importancia arqueológica, este espacio permite una vista panorámica de la BR-104, posibilitando contemplar la zona rural de la ciudad de Queimadas, así como la ciudad de Campina Grande en el horizonte.